lunes, 2 de noviembre de 2015

Boda de Avery y Cam (Wait For You) -Jennifer L. Armentrout

"Nunca pensé que esto pasaría."

-Luces hermosa - dijo Brit, con la voz llena de emoción, y la última vez que la había escuchado así fue cuando sostuvo a Ava por primera vez. Según ella, su útero sería por siempre una zona libre de bebés, pero dado lo mucho que amaba a Ava, era una madrina fantástica que sabía que le cumpliría todos sus caprichos a mi hija. 
Mi hija. 
La hija de Cam. 
Nuestra hija. 
Esas palabras, no importaba cómo las combinara, seguían llenando mi pecho de una sensación cálida. 
-Ese vestido se te ve increíble - dijo Teresa - Es muy de tu estilo. 
Tomando una profunda respiración, abrí mis ojos y miré mi reflejo en el espejo alto y ovalado. Casi ni creía lo que estaba viendo. Era la primera vez que usaba mi vestido de novia con mi peinado y mi maquillaje hechos. De verdad lucía como una novia. 
Quería echarme a reír. 
El vestido era de un hermoso estilo griego con una banda de perlas plateadas acomodada en la cintura. El material de gasa caía a lo largo de mi cuerpo como un sueño. Un racimo de perlas conectaba las correas de mi corpiño, que había tenido que ajustar un millón de veces. 
-Tus pechos están bien - apuntó Calla -. Solo quería decírtelo por si no te habías dado cuenta. 
Riendo, presione mis manos contra ellos. 
-Si tan solo se quedaran así. 
-Pero siempre los tendrás en tus fotos de boda - dijo Brit, deslizando el brazalete plateado en su muñeca. 
Mis pechos sí lucían muy bien en este vestido. Solo le rogaba a Dios que no comenzaran a doler, o a salirse, o a hacer cualquier numerito de algo inconveniente durante la ceremonia, porque wow, eso sería incómodo. 
Teresa tarareaba mientras cepillaba mi cabello hacia atrás de mis hombros. No había traído conmigo a un estilista ni nada de eso, puesto que Teresa era un milagro trabajando con un rizador de cabello. Domaba las olas rojas de mi cabeza, quitándoles lo esponjado sin problema alguno. 
-Tenemos como treinta minutos - Calla era nuestro cronómetro oficial. 
Mi estómago se hundió al darme la vuelta. 
-De acuerdo - me detuve, sacudiendo mis manos -. Wow. Esto realmente está pasando. 
-Sí. Estás a punto de casarte. - Brit asintió mientras se paraba al lado de Teresa, sonriendo.  
-Con mi hermano - añadió aquella con una sonrisa. 
-Lo sé - me reí - Pero... yo ... Dios, esto sonará tan cursi, pero... - la emoción inundó mi garganta, y parpadeé para alejar las lágrimas. Si arruinaba el maquillaje, las chicas me matarían - Pero nunca pensé que esto pasaría. 
Y sí sonaba cursi, pero era verdad. Solía ser muy sencillo recordar cómo era mi vida cuando entré a la Universidad Shepherd. Estancada en el pasado, no había estado viviendo. Había estado huyendo y evitando todo, pero luego llegué aquí y conocí a estas chicas y a Jacob. Y conocí a Cam.  
Comencé a vivir. 
A amar. 
Las emociones se hincharon en mi garganta al recordar la primera vez que conocí a Cam. Me había estampado contra el, literalmente; me estrellé contra su espalda y... mi respiración se cortó. En un nanosegundo, mi vida con Cam se reprodujo ante mis ojos. Verlo en esa camioneta por primera vez, sin camisa y con su gorra de base-bol puesta hacia atrás. Descubrir que vivía en los mismos departamentos que yo y que compartíamos la clase de Astronomía. Era como si estuviéramos (Dios, esto sí que era cursi)... destinados a estar juntos.Debía ser así, porqué yo había cometido muchísimos errores con Cam. Era difícil que alguien llegara a conocerme, o que le llegara a agradar a alguien. Pero Cam se había quedado a pesar de todo. Y a diferencia de algunos chicos, cuando descubrimos que estaba embarazada, algo que ninguno de los dos esperaba, él había estado encantado
Era tan increíblemente afortunada. 
-Te lo mereces - dijo Teresa envolviéndome en sus brazos. 
Sí lo merecía. 
-También Cam - susurró en voz baja. 
Completamente. 
-Te quiero - murmuré, conteniendo las lágrimas. 
-Dios mío, si no paran, voy a llorar, y yo no lloro - dijo Brit, arrastrando a Teresa hacia atrás - Así que dejen de estar sentimentales. Guarden las lagrimas para la almohada. 
Teresa se dio la vuelta lentamente. 
-¿Acaso acabas de citar a Abby de "Dance Moms"? 
-Tal vez lo hice - se encogió de hombros -. Como sea. 
Calla soltó una risa mientras recogía el ramo rojiblanco. 
-De acuerdo, creo que tenemos.... 
La puerta del cuarto se abrió y Jacob entró, vestido en un traje igual al de los padrinos, incluso aunque el era parte de mi compañía nupcial.  
-Muy bien, damiselas. No les va a gustar lo que está apunto de pasar. 
-¿Qué? - me giré hacia el, frunciendo el ceño. 
-El novio viene en camino - explicó -. Traté de detenerlo.  
-¿Qué? - demandó Calla, agarrando mis flores como si estuviera apunto de arrojarlas. 
Mi estómago se hundió de nuevo. ¿Había pasado algo con Ava? Me dirigí hacia la puerta, mi vestido arremolinándose a mis pies, justo cuando Cam aparecía detrás de Jacob. 
-¿Ava está bien? 
-Ava está bien. Está con mi madre - dijo Cam, pasando de largo a Jacob y a las chicas, y una vez que me había asegurado de que Ava se encontraba bien, me permití reconocer lo increíblemente ardiente que se veía Cam en ese traje.  
Por supuesto, Cam siempre se veía así. 
Siempre. 
Pero el día de hoy era diferente. El esmoquin había sido cortado justo para sus anchos hombros, y la chaqueta hacía resaltar su ajustada y estrecha cintura. Verlo así, significaba que estaba a medias de quedar embarazada de nuevo. 
Se detuvo al llegar conmigo, con su mirada fija en mí todo el tiempo.  
-Chicos, ¿pueden darnos un segundo? 
-Um, ¿de acuerdo? - dijo Calla, intercambiando una mirada nerviosa con Brit. 
Mientras se retiraba, Teresa le do un golpe en el brazo a su hermano.  
-Mas te vale tener una buena excusa para romper esta tradición - le dio otro golpe, y las comisuras de mis labios se torcieron -. Se supone que no debes ver a tu novia antes de la boda. 
-Yo siempre tengo buenas excusas - replicó Cam. 
-Como sea - bufó su hermana. 
Esperé hasta que la puerta se cerró detrás de ellos.  
-¿Qué pasa, Cam? 
La mirada de Cam buscó la mía con mucha atención. 
-¿Recuerdas que le enviaste una invitación a tus padres? 
-Oh, Dios mío - dije, abriendo los ojos como platos. 
-Tu padre está aquí - puso una mano sobre mi hombro -. Está afuera, en el pasillo. 
Santo cielo. 
Mis rodillas se debilitaron. Enviarles una invitación a la boda había sido un impulso del momento, al igual que haber anunciado el nacimiento de Ava. No había esperado que ninguno asistiera, incluso sabiendo que mi padre lo hubiera considerado.  
-¿De verdad está aquí? - susurré, y no tenía idea de por qué susurraba. 
-Sí - replicó -. Quiere verte, y yo quería verte primero. No había modo de que no lo hiciera.  
Oh, vaya. 
Sí, era muy afortunada.  
Miré hacia la puerta, resistiendo la urgencia de limpiar mis manos húmedas en el vestido. 
-Déjalo pasar. 
-¿Segura? 
Tragando saliva, asentí. Cam se inclinó y besó mi mejilla antes de retroceder y dirigirse a la puerta, abriéndola. Me quedé en el centro de la habitación. Regresó unos segundos después con mi padre. 
No pude encontrar mi voz mientras Cam cerraba la puerta detrás de ellos y ambos cruzaban la habitación. No había visto a mi padre desde que Cam y yo hicimos el viaje hasta Texas, y eso fue hace una eternidad. No había envejecido. A excepción de sus ojos. Lucían muy ancianos mientras me miraba. 
-Avery - dijo con voz áspera -. Te... te ves hermosa. 
-Gracias - dije, respirando profundamente. 
-Tu madre... - hizo una pausa, y yo alcé una ceja -. Tu madre deseaba estar aquí, pero no pudo venir. 
Una pequeña punzada de angustia perforó mi corazón, pero la ignoré. Tampoco respondí a su comentario, porque enserio, ¿qué podía decirle? Definitivamente no le diría que estaba bien. Así eran las cosas. 
-Yo de ningún modo podía faltar - continuó -. Y.. sería un honor - hizo una pausa, aclarándose la garganta -, si pudiera entregarte en el altar. 
Mi boca se abrió de golpe, y al inicio no podía hablar. Ni siquiera sabía que decir. Fui consciente de Cam acercándose a mí, y supe en ese momento que sin importar qué, Cam me apoyaría. Si quería aquí a mi papá o no, me apoyaría completamente.  
Levanté la vista y vi el nerviosismo de mi padre, y eso era extraño. Era un hombre fuerte. Simplemente no tanto como mi madre. Una parte de mi quería decirle que no, porque aún seguía enojada con el por, bueno, por todo, pero... esta era mi boda, y no quería pasar ni un segundo de ella mirando al pasado. 
-Eso sería genial - dije, y sentí la mano de Cam en la parte baja de mi espalda.
Su cara se llenó de sorpresa, y supuse que pensaba que diría que no. No creía que me culpara si así hubiera sido. Parecía como si quisiera decir algo, pero asintió bruscamente. 
-Te esperaré afuera. 
-De acuerdo - murmuré. 
Me observó durante un momento, comenzó a darse la vuelta y se detuvo. 
-En verdad te ves preciosa, Avery. 
Un maldito nudo se expandía por mi garganta. 
-Gracias. 
Asintió una vez más.  
Mientras mi padre salía de la habitación, me giré hacia Cam. Mi mirada chocó con el más hermoso par de ojos azules, superado solo por los de nuestra hija. 
-¿Sabías que iba a venir? 
Cam negó con la cabeza. 
-Oh, Dios mío - respiré. El nudo había vuelto. Mi papá había venido. Mi madre no. Una boda como ésta era muy simple para ella. Todo sobre mí y sobre mi vida era así para ella, pero mi padre estaba aquí, y eso significaba algo -. Me da gusto que esté aquí. 
Las comisuras de sus labios se elevaron.  
-Creo que es algo bueno - hizo una pausa, su mirada recorriendome lentamente, deteniéndose en algunas partes más que en otras, y un cálido temblor siguiéndola-.Demonios, Avery. Te ves magnífica. 
Me ruboricé. 
-Aún no se supone que digas eso. Debes esperar hasta que llegue al altar. 
-A la mierda con eso - Cam inclinó su cuerpo hacia el mío y acunó mis mejillas gentilmente. Echó mi cabeza hacia atrás -. Te lo diré de nuevo cuando llegues al altar, pero de ningún modo puedo esperar para esto. 
-¿Para qué? 
-Para besar a mi esposa. 
Un aleteo se asentó en mi pecho. 
-Aún no lo soy. 
-Muy pronto lo serás - razonó, y decidí que eso bastaba. Cuando Cam me besó, sentí todo en ese beso. Anticipación. Anhelo. Esperanza. Amor. Dios, tanto amor. Y mientras la punta de su lengua jugueteaba con mis labios, ni siquiera me importó el hecho de que tendría que ponerme labial nuevamente. La pasión tiró de mí, y me incliné hacia él, sintiendo su dureza en todos los lugares adecuados. 
Cam levantó la cabeza, sus ojos azules ardiendo. 
-Hombre, si tuviéramos un par de minutos más....  
-Creo que necesitamos más que un par de minutos - dije, cerrando mis ojos. 
-No lo sé. Podría hacerlo funcionar. 
Una risita salió de mi justo cuando Jacob abría la puerta y metía la cabeza. Nos miró. 
-Ya es hora, chicos. 
Eep! 
Cam sonrió, y se dio la vuelta hacia mí de nuevo. 
-¿Estás lista para convertirte en una Hamilton? - cuando asentí, dijo: - Te amo, Avery. 
-Te amo - dije de regreso, diciéndole absolutamente todo en esas tres palabras. 
-Para siempre - plantando el beso más dulce en la punta de mi nariz. 
-Para siempre. 
Traducción de #Aleighty - Saga Lux México

7 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Es solo una parte de una serie, se llama Wait for you

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  2. Ésta es una reseña de un libro siguiente a la propuesta?pq no lo encuentro. Cuando apareció una hija?

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  3. Ahhh no recuerdo este libro 😣 de que tratan?

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  4. Ahhh no recuerdo este libro 😣 de que tratan?

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